sábado, 26 de septiembre de 2015

ODILE...



Odile no era mi amigo, hay personalidades que chocan, pero que indudablemente coexisten, y muy en el fondo se admiran. Había algunas cosas de él que me desagradaban; dicen que uno odia las cualidades del otro que se ven reflejadas en nosotros mismos, y que evidentemente no todos somos iguales, pero todos somos un complemento nuestro entorno.



Siempre muy activo y jovial, no había persona que no tuviera que ver con Odile, que no fuera victima de su verborrea acida; y es que nadie se le escapaba; estoy  seguro que no existía en toda la empresa, con una población de mas de mil personas, quien no conociera a Odile.



Su cualidad más resaltante, era que no podía quedarse callado, siempre tenía algo fuera de lugar que decir, y eso dejaba pasmado a veces a quien lo conocía. También es de destacar que era una persona muy activa, y siempre dispuesta a apoyar, y a fungir de mediador en  cualquier eventualidad. Una parrilla, una fiesta, reunión o lo que sea, siempre  tenía la irremediablemente la marca de Odile.



Hoy, producto tal vez de esa proactividad que lo caracterizaba, ha partido. No es el sitio donde debería de haber estado, pero estuvo. En la planta que siempre fue su hogar,  ya no se le veía muy seguido el ultimo mes, porque se le había metido en la cabeza que quería apoyar otros frentes, se sentía importante de que lo hubiesen tomado en cuenta. No sabiendo que el destino le tenia preparado otro proyecto. Victima de un fatal Accidente en donde viajaba con otras cuatro personas, la ruleta de la muerte lo alcanzó. Todos los que iban allí son parte de nuestra gran familia, y a dios gracias todos están bien; pero la muerte de Odile nos deja pasmado y tristes y en reflexión de lo que realmente significaba  para alguno de nosotros.



Hoy, descubrí que todo el mundo te apreciaba de alguna u otra forma. Había una tensión  terrible referente al accidente, por que ya se sabía que dejaba un fallecido, pero no quien era. Había caras serias y se murmuraba mucho en las oficinas respecto al hecho. Mas al momento de conocerse la identidad, todo el mundo empezó a llorar, y hubo quien se alejó para no arrugar. Para muchos el día dejo de tener sentido y no les apetecía continuar con sus labores. En ese momento me di cuenta de que habías dejado huella, y que la sospecha de que al fin y al cabo eras un gran ser humano quedaban reflejados en todas esas miradas de tristeza que vi. Ese día, alguien comento que por tu barrio, se había reunido mucha gente en tu casa, y no puedo menos que creerlo. Por que estoy seguro que tu personalidad era autentica.


De seguro te extrañaremos. Descansa en Paz