Un dia lluvioso del mes de Agosto, las calles tristes producto de la humedad y de la melancolia general. La misma que agobia los pensamientos. La lluvia tiene ese poder de aflorar sentimientos, ya sea sentados frente a una ventana o varados en algun sitio esperando que escampe; la misma nos recuerda que la vida hay que tomarla con calma, que simplemente hay cosas que no podemos cambiar. Nos damos cuenta que hace tiempo que no tenemos una conversacion con nosotros mismos. La lluvia es un recordatorio de las pausas que tenemos que tomarnos en la vida, para observar la vitalidad hermosa de nuestro entorno, sentir nuestra respiracion y los diferentes sonidos. Esos que nunca nos percatamos de que existen, producto de la agitacion de nuestra vida moderna".
